El origen de la palabra viene del uso natural de consolas en los ordenadores que funcionaban antiguamente bajo UNIX. Cuando los usuarios se conectaban al ordenador principal (mainframe) lo hacían mediante dispositivos que se llamaron consolas (shells), los cuales, a través de un inicio de sesión, permitían interactuar con el mainframe. A posteriori, con la creación de los ordenadores personales (cuyo funcionamiento es monousuario), se desarrolló un software que permite imitar las características de las consolas, que puede usarse para trabajar como clientes en el núcleo del ordenador personal.
El intérprete de comandos de Linux consiste en una interfaz de usuario de los sistemas operativos que mediante las instrucciones que se introduzcan permitirá al usuario comunicarse con el núcleo, ejecutar órdenes y también herramientas que permiten el funcionamiento del sistema operativo Linux que se tenga instalado.
La palabra shell es simplemente la referencia a dichos programas, como lo es “Bourne Shell” (sh). Bourne shell se ha utilizado en las primeras versiones de UNIX y por lo tanto se ha convertido en la base de muchos terminales modernos. Todos los sistemas basados en UNIX cuentan con un intérprete de comandos. En el caso de Linux, Bourne Shell se encuentra dentro de la estructura de ficheros /bin/sh.
