Estos ataques son generados en el proceso del hackeo de redes inalámbricas que consiste en que los piratas informáticos desconectan al usuario de la red logrando que este pueda volver a conectarse a una red duplicada con el objetivo de capturar la contraseña de la red wifi mediante otro ataque que es el de suplantación.
Los ataques de denegación de servicio también se utilizan en modo defensa generando que solamente personas autorizadas a la red estén conectadas y a los usuarios de origen desconocido se les aplica el bloqueo de la dirección IP que asigna el servidor DHCP de la red inalámbrica.