Estos ataques consisten en interceptar el canal de comunicación entre el usuario y el dispositivo inalámbrico que provee la conexión a Internet con el objetivo de capturar credenciales de acceso a los sistemas de información, números de tarjeta de crédito y débito, archivos confidenciales como imágenes, videos, documentos entre otros. Los ataques hombre en el medio se ejecutan en redes de área local e inalámbrica debido a que los atacantes pueden obtener cables UTP para conectarse a redes internas de organizaciones que tienen expuestos puntos de datos, mientras que en las redes wifi son vulnerables a otras intrusiones que permiten la conexión a dicha red.