Un punto de acceso inalámbrico (WAP o AP por sus siglas en inglés: Wireless Access Point) en redes de computadoras es un dispositivo que interconecta dispositivos de comunicación alámbrica para formar una red inalámbrica.

Normalmente un WAP también puede conectarse a una red cableada y puede transmitir datos entre los dispositivos conectados a la red cable y los dispositivos inalámbricos. Muchos WAP pueden conectarse entre sí para formar una red aún mayor, permitiendo realizar roaming.

Por otro lado, una red donde los dispositivos cliente se administran a sí mismos (sin la necesidad de un punto de acceso) se convierten en una red ad-hoc.

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Un punto de acceso puede soportar un grupo de usuarios y puede funcionar en un rango de cien metros y más. El punto de acceso o la antena, suele colocarse en alto, para obtener mayor cobertura. El uso de antenas de mayor señal decibélica, nos dará un mayor rango, al necesitar más potencia de emisión/recepción.

El usuario final normalmente accede a la red WLAN a través de tarjetas de red wifi, integradas en sus equipos, y en el caso de los dispositivos móviles, concretamente en sus SoC (System On Chip).

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CANALES: cuando se definió el standard IEEE 802.11 (el que regula las redes locales inalámbricas), se especificaron también los tres rangos de frecuencia disponibles para los dispositivos que desearan emitir de esta forma: 2,4 GHz, 3,6 GHz y 5 GHz. La mayoría de dispositivos actuales operan, por defecto, en la franja de frecuencias cercana a 2,4 GHz, por lo que es en la que vamos a centrarnos en esta unidad.

FRECUENCIA: según el rango de frecuencia utilizado para transmitir, los medios de transmisión pueden ser las ondas de radio, las microondas terrestres, por satélite o el espectro de infrarrojos, por ejemplo. Dependiendo del medio, la red inalámbrica tendrá unas características u otras.

Ondas de radio: las ondas electromagnéticas son omnidireccionales, así que no son necesarias las antenas parabólicas. La transmisión no es sensible a las atenuaciones producidas por la lluvia ya que se opera en frecuencias no demasiado elevadas. En este rango se encuentran las bandas desde la ELF que va de 3 a 30 Hz, hasta la banda UHF que va de los 300 a los 3000 MHz, es decir, comprende el espectro radioeléctrico de 30 – 3000000000 Hz.

Microondas terrestres: se utilizan antenas parabólicas con un diámetro aproximado de unos tres metros. Tienen una cobertura de kilómetros, pero con el inconveniente de que el emisor y el receptor deben estar perfectamente alineados. Por eso, se suelen utilizar en enlaces punto a punto en distancias cortas. En este caso, la atenuación producida por la lluvia es más importante ya que se opera a una frecuencia más elevada. Las microondas comprenden las frecuencias desde 1 hasta 300 GHz.

Microondas por satélite: se hacen enlaces entre dos o más estaciones terrestres que se denominan estaciones base. El satélite recibe la señal (denominada señal ascendente) en una banda de frecuencia, la amplifica y la retransmite en otra banda (señal descendente). Cada satélite opera en unas bandas concretas.

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